 | El primer año de vida: una ventana de oportunidades. |
Los niños llegan al mundo con muchas necesidades para poder crecer: amor, nutrición, seguridad social y emotiva, y estimulación de las destrezas importantes que los prepararán para el éxito escolar. Los niños también llegan al mundo con una gran capacidad para aprender.
Las investigaciones científicas demuestran claramente que los niños son mucho más aptos a tener éxito en el aprendizaje cuando sus familias los apoyan activamente. Las familias que involucran a sus niños en las actividades que les permiten hablar, explorar, experimentar y soñar, les demuestran que el aprendizaje no es sólo placentero sino también importante. Estas familias motivan a sus hijos a disfrutar el aprendizaje y a querer aprender más. Los preparan para tener éxito en la escuela y en la vida.
Existe una fuerte relación entre el desarrollo que un niño logra temprano en su vida y el nivel de éxito que tendrá más tarde en la vida. Cuando a los niños pequeños se les ofrece un ambiente rico en lenguaje e interacciones literarias, lleno de oportunidades para escuchar y hacer uso constante del lenguaje, ellos comienzan a adquirir los fundamentos esenciales para poder aprender a leer. Un niño que entra a la escuela sin estas destrezas corre el grave riesgo de comenzar atrasado y de seguirse atrasando en su aprendizaje.
El presente es el primero en una serie de futuros artículos que pretenden ayudar a los padres a comprender la importancia de la estimulación temprana bien ejecutada.
Desde el nacimiento hasta el primer año de edad
Qué puede anticipar
Los bebés crecen y cambian dramáticamente durante su primer año de vida. Los bebés comienzan a
- Desarrollar el control de sus propios cuerpos. Ellos aprenden a levantar la cabeza, voltearse, sentarse, gatear y, en algunos casos, caminar.
- Desarrollar conciencia de sí mismo como un ser aparte de otros. Ellos aprenden a verse las manos y los dedos de los pies y jugar con ellos. Aprenden a llorar cuando sus padres se alejan y a reconocer sus propios nombres.
- Jugar. Los bebés primeramente juegan con sus propias manos. Más tarde demuestran un interés en los juguetes, les gustan los juegos de "meter y sacar" objetos y eventualmente les gusta abrazar o cargar muñecas o peluches.
- Relacionarse con otras personas. Los bebés primeramente responden a los adultos más que a otros bebés. Un poco más tarde comienzan a fijarse en otros bebés, pero tienden a tratarlos como objetos, no como personas. Después comienzan a poner atención cuando los otros bebés hacen ruido.
- Comunicarse y desarrollar destrezas del lenguaje. Primero los bebés lloran y hacen ruidos con la garganta. Después comienzan a balbucear y decir "mama" y "papa." Más tarde producen una gran variedad de sonidos y comienzan a nombrar algunas personas y objetos muy conocidos. Entonces es cuando comienzan a disfrutar el sonido de las rimas y los juegos de palabras.
Qué necesitan los bebés
Los bebés requieren de:
- Padres o guardianes que respondan a sus llantos y sus balbuceos y que los mantengan seguros y cómodos
- Oportunidades para moverse y practicar nuevas destrezas físicas;
- Objetos para mirar, tumbar, agarrar, tirar, o palmear y examinar que no sean peligrosos;
- Áreas de juego seguras; y
- Muchas oportunidades para escuchar el lenguaje, para producir sonidos y que alguien les responda.
Cómo desarrollar la confianza
Para desarrollar la confianza, su bebé necesita sentir su cuerpo, escuchar su voz y disfrutar de la cercanía física con sus padres:
Qué necesita
Música
Qué hacer
- Mueva las piernitas y los bracitos de su recién nacido con mucho cuidado. O hágale cosquillas en la barbilla o la barriguita. Cuando pueda controlar un poco la cabeza, acuéstese a su lado en el piso y coloque su cabecita en su pecho. Deje que le agarre la nariz o le jale el cabello. Háblele y nombre cada parte que le va tocando.
- Coloque a su bebé sobre su abdomen. Hay estudios científicos que han demostrado que este tipo de contacto físico produce endorfinas, unas sustancias químicas en el cerebro que hacen que su bebé sienta consuelo. Además este tipo de contacto fortalece los músculos abdominales y de la espalda que son esenciales mientras que su bebé aprende a gatear.
- Cante y abrace a su bebé. Acójalo en sus brazos o boca arriba en su regazo colocando su cabecita sobre sus rodillas. Asegúrese que la cabeza y la nuca de un recién nacido tenga suficiente apoyo. Cántele su canción de cuna favorita.
- Incorpore rituales en el día de su bebé. Por ejemplo, a la hora de dormir, cántele las mismas canciones de cuna todas las noches, arrullándolo o frotándole la barriguita.
- Levante a su bebé en brazos rápidamente cuando llore. Intente descubrir por qué llora. ¿Tiene hambre? ¿Se mojó el pañal? ¿Tiene calor? El llanto es la única manera que su bebé se puede comunicar con usted. Al consolarlo, usted le da el mensaje que el lenguaje tiene un propósito comunicativo y que hay alguien que quiere comprenderlo.
- Para entretener a su bebé, dígale una rima con acción. Por ejemplo: "Los maderos de San Juan," o "La hormiguita". Moviendo sus dedos a lo largo del brazo del niño, comenzando con la muñeca y terminando en el hombro, y haciéndole cosquillas debajo de la orejita, diga, "Por aquí va una hormiguita, recogiendo su leñita, le cayó un aguacerito, y se escondió en su agujerito." Si no se sabe canciones de cuna o rimas infantiles, ¡invéntese algunas!
- Baile con su bebé. Para consolarlo cuando está molesto, recline su cabecita en su hombro y arrúllelo suavemente o póngale música suave al caminar con él en brazos. Para entretenerlo cuando está de buen humor, cántele una canción alegre.
|
|
|
|
| |
| Enlaces Relacionados |  |
 | Votos del Artículo |  |
Puntuación Promedio: 3.66 votos: 3

| |  | Opciones |  |
 |